miércoles, 21 de septiembre de 2016

Crítica: Kaya de Bob Marley and the Wailers (1978)

Ya hace 35 años que no contamos con la presencia de la cara más reconocible de la música reggae a nivel internacional y evidentemente, en algún momento era importante hacer alguna valoración sobre su obra, ya que su legado sigue muy presente en las generaciones actuales, aunque ya no con el mismo espiritu. El mundo se ha vuelto más frívolo y se ha dejado contagiar tontamente por el postureo, dejándonos desorientados de como conseguir la auténtica felicidad. 
 
Por eso hoy os traigo un disco que despunta un sentimiento algo más auténtico, una busqueda de la paz y la felicidad que coincidiría en su momento con los intentos de Marley de poder volver a Jamaica y pacificar la situación política del país.

A través del concierto One Love Peace Concert, Marley quería conciliar a los partidos nacionales de Jamaica: PNP (Partido Nacional del Pueblo, liberal socialista) con el JLP (Partido Laborista de Jamaica, conservador). Igualmente el disco tenía que servir de catalizador mundial de los valores rastafari del artista, unido a la importancia del kaya (la marihuana) para su religión. Con esa meta en mente, parecía que quería dejar un poco la política de lado en su mensaje para unir canciones nuevas y viejas de su catálogo de forma remozada para expresar sus emociones mas tranquilas. 

Y es que si bien Marley en ciertos ámbitos como el sentimental no es que precisamente pudiera ejercer de ejemplo, si que su estilo de vida fuera de eso mostraba una búsqueda del equilibrio cuerpo/mente y de esas energías el se valía para su obra. Aunque curiosamente ese equilibrio lo perdería durante el periodo de Kaya, cuando tendría un accidente jugando a fútbol con unos periodistas. Uno le pisaría el dedo gordo del pie haciéndole grandes daños y generándose un melanoma maligno.


Curiosamente, eso no lo pararía y Marley después de unos tratamientos de prevención seguiría adelante con la gira de este disco, cosa que con los años demostró que no era lo más prudente para su salud, pero eso ya os lo contaré en otra ocasión. Y es que si nos centramos en el trabajo que tenemos entre manos, nos llegan ecos de unos tiempos pasados de Marley (1971-1973) en los que él y los Wailers estaban trabajando en discos como Soul Revolution Part II o African Herbsman

Pero también nos encontramos con nuevos temas que entrarían dentro de sus grandes hits. Al mismo tiempo, debemos unificar mentalmente lo que veremos de este disco con su disco anterior, Exodus (1977) que lo había alzado al estrellato poco antes a nivel internacional. En los dos discos se unían presente y pasado (con un buen lavado de cara) para generar la fórmula del éxito.

Mirando al pasado...

Los temas que como he nombrado antes tenían más rodaje se remontaban ya a unos 8 años antes de este disco, Kaya y Sun is Shining. Estas dos canciones presentes en el disco Soul Revolution de 1970, en su momento eran más breves y tenían un sonido más casero y con un sonido estereo un poco mal llevado, sonando las guitarras por un auricular y Bob Marley cantando por el otro. Pero el paso de los años se nota y en este caso el organillo gana más presencia melódica y el coro femenino ayuda a que Kaya tenga mucho más gancho y se más divertida de escuchar. 

Y por otro lado Sun is Shining ha ganado en definición, sonando con mucha más fuerza de cara al oyente sin que formalmente haya cambiado mucho. Eso si, aunque Sun es una canción con muy buen feeling, Kaya es la que me tiene ganado el corazón, siendo muy sabrosa melódicamente y la encumbra para mi humilde parecer como la mejor del disco. 

Viviendo el presente...

Pero siendo este un disco que presenta ideas algo más diáfanas y menos políticas que algunos de sus antecesores, Marley introdujo temas que concordaban en el tono relajado y feliciano de los anteriormente presentados. Por ejemplo, Easy Skanking con sus adornos delicados, un teclado muy suave y la guitarra que avanza sin estrés; acompaña una letra que habla de tocar música dejándose llevar y sin acelerarse, dando referentes sobre cosas que embriagan la mente.  

Satisfy My Soul, sigue el mismo patrón y hablando de la idea del equilibrio espiritual. A parte como observación Marley y los Wailers dejan que las canciones se alarguen más respecto a sus primeros discos, dejando que la energía de cada tema pueda fluir un poco más y cree incluso pequeños oasis instrumentales, que no tardan en exceso en ser invadidos por los mantras poéticos de Marley.

El tema amoroso y contraamoroso se tratan en canciones como Is this Love o She's Gone, que sin romper con las formas del disco, una tiene matices más positivos y la otra va a por esas notas de aroma más melancólico. Aunque la amorosa acaba ganando el juego debido a su pegadizo estribillo que la llevó a ser un hit en sus tiempos y aún uno de los temas más recordados del músico jamaicano. O en el tema amoroso incluso habla de la búsqueda de ese amor que fortalezca el futuro en Misty Morning

Y curiosamente, aunque la mayor parte del disco es mucho más de fácil avanzar y tranquilo, no significa que por lo menos no se haya guardado un par o tres de reivindicaciones para Crisis, Time Will Tell o la rescatada Smile Jamaica. En ellas habla de ciertas incertezas sobre como ve la sociedad jamaicana de la que se exilió para ir a Londres durante un tiempo, de las cantradicciones del mundo civilizado o de sus ganas de ver a su país de origen estable y feliz.

Conclusiones


Kaya es un disco que se presenta muy agradable y sólido para los seguidores del buen reggae, pero sin llegar a las cotas de Exodus (1977). Todo su valor recae en la buena mezcla de ambiente musical y letras con interesantes mensajes y poesía repetitiva pero inspiradora. Reune muchas calidades para percibir a un Bob Marley en estado de gracia y un esmero en que todo quede bien elaborado. 

Al mismo tiempo, me posiciono un tanto en contra de los que ven este disco como una entidad inferior sólo por el mero hecho de no ser tan combativo como obras anteriores, ya que como críticos hemos de entender que cada disco puede llegar a ser una entidad independiente con su espiritu y razón de ser. Finalmente, decir que a este disco se le debe el hecho de que ciertos temas hayan logrado un poco de fama, tras haber pasado sin pena ni gloria en épocas más primitivas de la formación y con un sonido más pobre (acorde a su situación económica, claro está).

Valoración: 🌟🌟🌟🌟 (Muy bueno)

No hay comentarios:

Publicar un comentario