Entre las polémicas que han ido rellenando estos dos meses y medio de vida dislocada para todos, surgió la de la separación de la banda La Unión (curiosa coincidencia). Una separación que me parece que tendremos que poner unas cuantas comillas hasta que se resuelva ya que no todas las partes parecen tener la misma disposición a desmontar un proyecto de casi 40 años. Pero como en este blog nos dedicamos a valorar las obras musicales de los artistas, vamos a darle una cara positiva a todo este embrollo con un repaso a la que fué su primera obra de estudio.
Para ello, debemos echar la vista atrás a la primera mitad de los años 80 en plena Movida Madrileña con toda una juventud cansada del encorsetamiento que años atrás había supuesto la dictadura franquista. Ese movimiento sirvió de marco de una época en la que se mezcló una gran creatividad musical (Radio Futura, Los Secretos, Mecano, Tino Casal, Alaska y Dinarama), junto a un renovado movimiento feminista, la despenalización de la homosexualidad; pero también una fuerte experimentación con drogas que como me han dicho muchas personas de la época, se llevó a media generación por delante.
Cuando se unieron…
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La Madrid de los años 80 |
En medio de este ambiente de primera mitad de los años 80, concretamente en 1982, cuatro chicos madrileños formarían un grupo de new wave que rápidamente se pondría a componer piezas instrumentales. Mario Martinez en la guitarra, Luís Bolín en el bajo y Iñigo Zábala en los teclados dejaron lista la base de las canciones y Rafa Sánchez posteriormente le añadiría las letras. A partir de ese punto, era cuestión de encontrar una discográfica en la que editar sus temas y todo 1983 se dedicó a acabar de componer, hacer sus primeras tablas sobre el escenario y lograr el contrato con Warner en España.
Ya en 1984 con el contrato bajo el brazo, Nacho Cano (integrante/compositor de la banda Mecano y amigo de Bolín) y Rafael Abitbol empezarían a producir las canciones del disco, dejando listo el potencial hit del mismo para que empezara su difusión. El 12 de marzo de 1984, Lobo-Hombre en París se promocionaba en la sala El Sol de Madrid donde Luís Bolín trabajaba pinchando música por aquellos años. Realmente crearon una fuerte expectativa con esta promoción y publicación del single poco tiempo después hasta que a finales de 1984 salió por fin el disco.