En 1976 alguien tan talentoso como el cantante Ronnie James Dio podía darse con un canto en los dientes de haber sido descubierto por el genio y figura Ritchie Blackmore, el hombre de negro y ex guitarrista de Deep Purple. Con el éxito del debut de Rainbow, Ritchie Blackmore’s Rainbow (1975), la sociedad entre Dio y Blackmore parecía una destinada grandes cosas. Eso sí, los otros miembros heredados de la anterior banda de Dio, Elf, fueron despedidos por Blackmore buscando unos músicos más flamantes a nivel técnico.
Cozy Powell (batería), Jimmy Bain (bajo) y Tony Carey (teclados) acababan de formar un dream team modélico que en aquel momento eran como jugadores jóvenes de fútbol que en unos pocos años estarían diseminados por algunos de los mejores equipos europeos. Pero por aquel entonces motivados por el proyecto entre manos, se pusieron bajo el a veces tiránico mandato de Blackmore. La banda tuvo tiempo a conocerse bien durante la gira del disco de 1975 antes de ponerse con el álbum que aquí tratamos.
A nivel de composición las ideas venían de la dupla Dio/Blackmore con algún input puntual de Cozy Powell. En tres semanas en el Musicland Studios de Munich se ventilaron la composición y grabación del disco con el gran productor Martin Birch, que ya había trabajado con ellos, con Deep Purple y que por añadirle más miga, luego sería productor de Black Sabbath o Iron Maiden. Sumadle a que según Blackmore y Dio, por aquel entonces en esos estudios rondaba gente como Elton John, Queen o Giorgio Moroder, la flor y nata del momento. ¡Vaya época para estar vivo!
![]() | ||
| En orden: Tony Carey, Ritchie Blackmore, Jimmy Bain, Cozy Powell y Dio |
